¿Qué incluye este informe?

Durante muchos años, una proporción significativa de las operaciones de transporte público ha dependido de combustibles fósiles contaminantes. Sin embargo, el transporte público es un medio de transporte eficiente energéticamente y ya está parcialmente alimentado por electricidad, posicionando al sector como un proveedor líder de transporte sostenible. Para mantener este papel de liderazgo y asumir su papel a la hora de reducir emisiones, el sector está actualmente descarbonizando sus actividades mediante la transición hacia fuentes de energía renovables. Esto incluye la electrificación de flotas de vehículos (incluidos autobuses, barcos, coches compartidos y trenes) y la inversión en flotas alimentadas por otras fuentes de energía alternativas, como hidrógeno o biocombustibles.

Para que el sector logre esta transformación y cumpla sus objetivos de descarbonización, debe invertir en nuevas flotas verdes para garantizar que tengan acceso a fuentes de energía verdes y renovables. No debe ignorarse el suministro energético de las flotas existentes y todos los activos que gestionan las empresas públicas de transporte para reducir el CO2 en toda la organización.

Para las ciudades que buscan alcanzar sus objetivos climáticos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la clave es desplegar flotas de transporte público limpio abastecidas con energías renovables y fomentar un cambio modal hacia el transporte público. Este despliegue puede aprovecharse para otros servicios municipales y para apoyar la economía local y el mercado energético, al tiempo que mejora la salud de los ciudadanos.

Estos puntos de acción ofrecen orientación sobre cómo las empresas públicas de transporte pueden lograr una transición energética exitosa hacia sus objetivos de descarbonización, al tiempo que obtienen otras ventajas derivadas de esta transición energética.