Esta página se ha traducido con ayuda de inteligencia artificial. Puede contener errores.

Muchas ciudades europeas se están fijando objetivos climáticos ambiciosos. Sin embargo, algunos objetivos son más factibles que otros, dadas las limitaciones políticas, infraestructurales, tecnológicas y socioeconómicas.

El transporte desempeña un papel fundamental en la descarbonización de las ciudades, especialmente el transporte público, ya que ayuda a las ciudades a reducir las emisiones al tiempo que mejora la accesibilidad y la calidad de vida.

No obstante, cambiar la forma en que viaja la gente no es sencillo. La dependencia del automóvil sigue siendo predominante. El transporte público no da el mismo servicio a todas las zonas, y la remodelación de las calles o las mejoras en la red llevan tiempo.

Entonces, ¿cómo pueden las ciudades impulsar el cambio y adoptar enfoques que hayan dado buenos resultados? ¿Qué estrategias funcionan mejor? ¿Existen formas de financiar esos cambios?

Aunque los objetivos climáticos puedan parecer inalcanzables, NetZeroCities tiene como objetivo facilitar la transición. Lanzada en 2021, la iniciativa ayuda a las ciudades a superar las barreras estructurales en su calidad de plataforma de gestión de la «Misión de la UE para lograr 100 ciudades inteligentes y climáticamente neutras para 2030» (la Misión de Ciudades de la UE).

El objetivo de la Misión es doble: ayudar a 100 ciudades a alcanzar la neutralidad climática para 2030 y convertirlas en centros de innovación para que otras ciudades europeas puedan seguir su ejemplo de aquí a 2050.

La neutralidad climática no puede alcanzarse sin cambios en la movilidad

La movilidad urbana contribuye en gran medida a las emisiones de las ciudades, y el transporte se señala constantemente como uno de los sectores más difíciles de llevar a cabo la descarbonización. El análisis de NetZeroCities reveló que el transporte es el segundo mayor obstáculo al que se enfrentan las «Mission Cities» (después de los obstáculos intersectoriales), y que el transporte privado y el transporte público se identificaron como los subsectores más importantes.

Por lo tanto, no es de extrañar que la movilidad ocupe un lugar destacado en uno de los programas de NetZeroCities: el Programa de Ciudades Piloto. De las 68 actividades de las ciudades piloto, más de la mitad incluyen un componente de movilidad, a menudo centrado en reforzar el transporte público y acelerar el abandono de la dependencia del automóvil en favor de los modos de transporte activos y la Movilidad compartida.

Sin embargo, rediseñar un sistema de transporte es una tarea compleja, ya que implica a numerosos actores y aspectos interrelacionados: la infraestructura, la inversión, la gobernanza, el diseño de los servicios y el cambio de comportamiento deben coordinarse entre sí.

Dos ejemplos de ciudades piloto, Kranj (Eslovenia) y Lahti (Finlandia), ilustran enfoques diferentes pero complementarios.

Kranj, Eslovenia: facilitar la elección del transporte público mediante la movilidad como servicio (MaaS)

En Kranj, la red de carreteras se ve sometida a una gran presión por el tráfico diario, con atascos que alcanzan los 20 000 vehículos al día en algunas vías de acceso. El tráfico es también una de las principales fuentes de contaminación atmosférica. Al igual que muchas ciudades pequeñas, Kranj se enfrenta a un obstáculo habitual: la oferta de transporte público es limitada, lo que empuja a los residentes a utilizar el coche particular.

El objetivo de la ciudad es hacer que el transporte público resulte más accesible y atractivo, con el fin de que los ciudadanos adopten hábitos de movilidad sostenible. Para ello, Kranj se ha asociado con otras dos ciudades eslovenas (Liubliana y Velenje) con el fin de poner en marcha la actividad piloto «UP-SCALE-Urban PIONEERS: cambio sistémico en entornos habitables».

Como parte del proyecto piloto, la ciudad ha desarrollado un módulo de «Movilidad como servicio» (MaaS) nativo en la nube dentro de la plataforma Smart Kranj, que ofrece opciones de navegación multimodal y anima a los usuarios a optar por medios de transporte más sostenibles.

El módulo MaaS permite planificar rutas interurbanas a través de la red nacional de transporte público y ofrece una navegación multimodal que integra desplazamientos a pie, en bicicleta, en Bicicletas compartidas, en Autobús y en coche.

Los usuarios pueden personalizar las rutas en función de las emisiones de CO₂, el consumo energético o la duración más corta, y también pueden consultar datos sobre el impacto medioambiental que muestran las emisiones de CO₂ y el consumo energético de las distintas opciones.

El proyecto piloto ha reforzado la capacidad de la ciudad para planificar el transporte basándose en datos, y se espera que la solución influya en los hábitos de desplazamiento al hacer que las opciones sostenibles resulten más claras y fáciles de poner en práctica.

Contribuye a la reducción de las emisiones mejorando la accesibilidad y la disponibilidad de la información (incluidas las previsiones de llegada), así como mediante el seguimiento y la modelización de los flujos de tráfico para comprender mejor lo que ocurre en la red.

La solución de Kranj demuestra que el MaaS funciona mejor como parte de un ecosistema de servicios más amplio. La integración de datos, el diseño centrado en el usuario, la armonización de la gobernanza y la participación ciudadana deben avanzar de forma conjunta.

Lahti, Finlandia: fomento de prácticas de desplazamiento sostenible

Lahti se ha fijado el objetivo de alcanzar la neutralidad climática para 2028, pero la movilidad sigue siendo un reto fundamental. Por ello, su actividad piloto «Cambio sistémico hacia desplazamientos sostenibles en Lahti (SYCLA)» se centró en las emisiones generadas por los desplazamientos diarios, uno de los obstáculos más persistentes en su camino hacia la neutralidad climática.

El objetivo del proyecto piloto era fomentar el uso de caminar, la bicicleta y el transporte público en los desplazamientos diarios mediante la colaboración con organizaciones locales. Un elemento clave fue la colaboración con los empleadores: Lahti elaboró y puso a prueba un acuerdo de movilidad sostenible con empresas locales, centrándose en medidas conjuntas para reducir las emisiones relacionadas con los desplazamientos al trabajo. Uno de los empleadores destacados en el programa piloto es Kempower.

El proyecto se inició con el nombramiento de personas de contacto específicas para facilitar una comunicación transparente y una colaboración sostenida. A continuación, evaluó los hábitos de desplazamiento y las necesidades de movilidad mediante encuestas, entrevistas y observaciones in situ. Los resultados se validaron con Kempower y se compartieron con las partes interesadas pertinentes de la ciudad, lo que sentó las bases, basadas en datos, para una acción coordinada.

A partir de ese análisis, el equipo del proyecto piloto elaboró un conjunto de recomendaciones a medida que combinaba actualizaciones de las políticas de desplazamientos al lugar de trabajo, mejoras en las infraestructuras e incentivos para los medios de transporte con bajas emisiones de carbono.

Entre los ejemplos se incluían pases de transporte público con descuento y suscripciones a servicios de bicicletas urbanas, así como aparcamientos seguros para bicicletas y mejores instalaciones de ducha en el lugar de trabajo.

Estas medidas se integraron en las operaciones de Kempower con el apoyo del ayuntamiento, haciendo hincapié en la flexibilidad y la capacidad de respuesta ante las necesidades cambiantes de los empleados.

Lo que destaca de este proyecto piloto es la forma en que se utilizó el Acuerdo de Movilidad Sostenible: no como un compromiso estático, sino como un modelo de colaboración práctico, con funciones y estructuras de responsabilidad bien definidas, y el uso de datos contrastados para orientar su aplicación.

Sirvió como herramienta para el aprendizaje y la adaptación iterativos, que es precisamente lo que suele ser necesario cuando el objetivo es el cambio de comportamiento.

© NetZeroCities

Cómo se benefician las ciudades de NetZeroCities

Estos son solo dos ejemplos relacionados con la movilidad, de entre los muchos que recibe apoyo a través de NetZeroCities, pero ponen de relieve un aspecto importante: no existe una única vía para la descarbonización de la movilidad urbana.

Kranj demuestra cómo la integración digital y una mejor información sobre la movilidad pueden fomentar el uso del transporte público y propiciar un cambio de hábitos. Lahti muestra cómo se pueden abordar los patrones de desplazamiento al trabajo mediante la colaboración entre la ciudad y los empleadores, medidas en el lugar de trabajo e incentivos.

Para que iniciativas como estas puedan extenderse, las ciudades necesitan algo más que proyectos piloto. Necesitan coordinación, capacidad de gobernanza y, sobre todo, vías de inversión que permitan convertir las soluciones probadas en resultados a largo plazo. Por este motivo, NetZeroCities está centrando cada vez más sus esfuerzos en pasar de la planificación a la ejecución, reforzando el aspecto financiero.

Sin embargo, en los últimos cinco años, NetZeroCities ha prestado apoyo a las ciudades mediante un conjunto de actividades complementarias diseñadas para impulsar transiciones sistémicas en materia de movilidad, entre las que se incluyen:

  • Los Contratos Climáticos Municipales (CCCs), que ayudan a las ciudades a estructurar su trayectoria de transición y a vincular los planes de acción con las necesidades de inversión
  • El Programa de Ciudades Piloto, que presta apoyo a más de 104 ciudades repartidas en tres promociones, proporciona a las ciudades el tiempo, los recursos y los conocimientos necesarios para llevar a cabo actividades piloto financiadas y diseñadas a nivel local que pongan a prueba estrategias de descarbonización rápida durante un periodo de dos años, además de ofrecer apoyo en ámbitos en los que las ciudades suelen carecer de capacidad, como el seguimiento y el aprendizaje, la configuración de la gobernanza y la financiación.
  • El Programa de Aprendizaje de Hermanamiento, un Exchange de 20 meses de transferencia de conocimiento y aprendizaje entre pares entre las ciudades piloto y las ciudades hermanadas
  • El desarrollo de capacidades y el aprendizaje entre pares, mediante formación impartida por expertos, visitas técnicas, grupos de debate e intercambios prácticos entre ciudades, haciendo especial hincapié en los enfoques sistémicos en lugar de en medidas aisladas
  • Portal y plataforma de conocimiento NetZeroCities, una plataforma centralizada con un conjunto cada vez mayor de herramientas y recursos, diseñada para que las ciudades no tengan que reinventar métodos ni buscar información en fuentes dispersas (por ejemplo, el Mapa de Transición Climática, la Herramienta Interactiva de Innovación de Sistemas, las Herramientas de Orientación para la Participación y muchas más)

Un hito clave ha sido la puesta en marcha de los «Climate City Contracts», una hoja de ruta para las ciudades destinada a orientar las acciones y las inversiones, realizar un seguimiento de los avances a lo largo del tiempo e identificar los puntos fuertes, las deficiencias y las oportunidades en el camino hacia la neutralidad climática.

Los CCC combinan tres elementos interrelacionados: Compromisos, un plan de acción y un plan de inversión, elaborados mediante un proceso de cocreación con las partes interesadas locales y basados en políticas, datos y una planificación financiera a largo plazo.

En la práctica, el marco CCC impulsa a las ciudades a elaborar: 1) una cartera de medidas (situación de partida, análisis de deficiencias, vías de actuación, indicadores clave de rendimiento, responsabilidades), y 2) un plan de inversión que evalúe las necesidades de capital y establezca cómo movilizar los recursos públicos y atraer capital privado.

Una vez enviada una CCC, los expertos de NetZeroCities la someten a una comprobación de integridad y coherencia antes de remitirla a la Comisión Europea, lo que contribuye a reducir las idas y venidas y a agilizar el proceso de revisión.

A continuación, las ciudades que obtengan la etiqueta «UE Mission Label» tendrán acceso al Climate City Capital Hub (que se pondrá en marcha en junio de 2024), el cual ofrece asesoramiento financiero personalizado (en colaboración con el BEI y el BERD) y pone en contacto a las ciudades con los inversores.

El avance es bastante significativo, ya que, a fecha de 15 de octubre de 2025, 103 de las 112 ciudades de la Misión habían recibido el Sello de la Misión de la UE, superando así el objetivo de «100 ciudades» fijado por la Misión.

La movilidad sostenible como paso hacia unas ciudades climáticamente neutras

NetZeroCities no solo ayuda a las ciudades a poner a prueba soluciones innovadoras, sino que también facilita el proceso de transición, subsanando las deficiencias en materia de plazos, coordinación, financiación y conocimientos especializados, de modo que las ciudades puedan alcanzar sus objetivos de neutralidad climática.

La movilidad es un elemento fundamental en el camino hacia la neutralidad climática, y el transporte público es esencial para que ese camino sea justo y viable. La UITP se enorgullece de apoyar a NetZeroCities a través del proyecto UPPER, coordinado por la UITP, contribuyendo así a llegar a más ciudades y a compartir recursos prácticos en toda Europa.