¿Qué incluye este informe?

Hoy en día, la gran mayoría de los autobuses de transporte que operan en las ciudades están equipados con motores de combustión interna (ICE). Principalmente queman diésel o gas natural comprimido (CNG) y pueden ser una fuente significativa de emisiones de contaminantes atmosféricos. Estas emisiones son perjudiciales para la salud humana y son una mayor preocupación cuando ocurren cerca de poblaciones, por ejemplo en paradas o estaciones con niveles elevados de actividad de autobuses. Los riesgos son especialmente evidentes para las ciudades que operan flotas antiguas o que se encuentran en regiones sin estándares estrictos de emisiones de contaminantes atmosféricos para motores de alta potencia.

En los últimos años, los autobuses eléctricos a batería se han convertido en una opción viable para los operadores y las autoridades de transporte público que buscan mejorar el rendimiento medioambiental de sus flotas. Estos autobuses no emiten contaminantes nocivos en sus emisiones de escape. Además, cuando se cargan utilizando fuentes eléctricas bajas en carbono, los autobuses eléctricos pueden ofrecer reducciones significativas de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) durante todo el ciclo de vida del combustible en comparación con los autobuses convencionales diésel y de CNG. Incluso en zonas con redes eléctricas relativamente intensas en carbono, los autobuses eléctricos pueden tener menores emisiones de GEI en términos de ciclo de vida que los autobuses convencionales diésel y de CNG.

Este documento es el segundo de una serie que describe el desarrollo de herramientas y métodos para realizar análisis a nivel de ruta que apoyen el despliegue de autobuses eléctricos. El objetivo de este trabajo es desarrollar y aplicar herramientas analíticas que apoyen la toma de decisiones de los operadores de autobuses de transporte público que buscan transiciones hacia flotas de autobuses sin emisiones e identificar los enfoques de menor coste para la adquisición e implementación generalizadas de estas tecnologías. El primer documento presentó métodos para usar datos operativos reales de flotas existentes para desarrollar ciclos de conducción representativos para rutas individuales.